SÁNCHEZ, DELGADO Y LA MENTIRA

El presidente ha urdido su estrategia para evitar la tercera dimisión de un ministro en cien días, que sería un lastre demasiado pesado incluso para alguien tan parapetado en el poder.

Se trata de situar a la titular de Justicia, y por extensión al gabinete, como víctimas del chantaje de un corrupto –el comisario Villarejo; por lo oído, amigo de Delgado–. Pero el trampantojo tiene las patas cortas.

El problema de la ministra es su mentira multirreincidente y el de Pedro Sánchez, que no nos merecemos un Gobierno mendaz.

La Razón

viñeta de Linda Galmor