SÁNCHEZ Y DÍAZ: UN REENCUENTRO POCO FLAMENCO

Camuflarse entre farolillos es difícil y fue en la Feria de Abril de Sevilla de hace dos años cuando se vivieron escenas tensas con dos protagonistas: Pedro Sánchez y Susana Díaz. Entonces ambas facciones del PSOE pedían flecha. Ahora él es el secretario general estatal y ella la líder del partido en Andalucía y la presidenta de la Junta. La situación es de calma nervada.

Pese a aquel recuerdo, Sánchez no ha rehuido el encuentro con Díaz en el Real, con el juicio del «caso ERE» por el que han declarado Chaves y Griñán, como telón de fondo. Se podría decir que lo ha buscado. De hecho, según ha podido saber LA RAZÓN, estaba previsto «a priori» que visitara la Feria hoy, donde hubiera sido más difícil el «tropiezo», dado que la presidenta andaluza tiene una cita en La Moncloa.

El secretario general de los socialistas ha dejado claro que Andalucía es un territorio «clave» para sus intereses electorales que frecuentará. A ello se suma que no quería renunciar a un escenario mediático festivo, entre puntos calientes como Madrid o Cataluña, para hacer saber que está ahí y lanzar mensajes como que ya no vale con que Cristina Cifuentes dimita porque el problema de fondo «es la corrupción del PP». Fuentes socialistas apoyan que intente «cofraternizar» con quien fuera su contrincante en las primarias por «el bien del partido». Entienden que es imprescindible lograr un PSOE fuerte y cohesionado «que pueda sacar a España de la situación en la que está», por encima de «cuitas personales».

Flanqueado en todo momento por el sevillano secretario de Relaciones Institucionales de la Ejecutiva Federal, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, la agenda de Sánchez tenía tres paradas: las caseta de la SER, a la que llegó unos 15 minutos después de que Díaz saliera, la de la Asociación de la Prensa de Sevilla y la de UGT, por ese orden. En algún punto le preguntaron por su relación con la máxima dirigente de la Junta y contestó que era «muy buena», «de confianza». «Como secretario general del PSOE respaldo la actuación de su Gobierno», aseveró.

Díaz también había dicho antes, a propósito de la anunciada visita hoy al ferial del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que todos eran «bienvenidos» y su secretario general «más». Los dos contribuyeron a la apariencia de unidad en la ciudad efímera de los rebujitos. La esperada foto se produjo en concreto en la caseta de la prensa. La socialista ya estaba en ella cuando entró Sánchez y se acercó a darle dos besos y a destacar lo bien que le caía el traje de gitana blanco con lunares negros que llevaba.

No bailaron pero acabaron juntos en el escenario con los ganadores de los «Claveles» que otorga cada año esta institución, tal vez preguntándose, como la sevillana, «por qué bajas la mirada y no me quieres mirar».

N. Acedo ( La Razón )

viñeta de Linda Galmor