Dos semanas después de prohibir al Rey que fuera a Barcelona, el presidente del Gobierno ha rectificado y no solo ha refrendado la presencia de Don Felipe el próximo viernes en un par de actos en la Ciudad Condal, sino que ha decidido acompañarle.

Además, el jefe del Ejecutivo estará también este martes junto a los Reyes en la reunión del Patronato del Instituto Cervantes, que se celebrará en el Palacio de El Pardo. Será la primera vez que el Jefe del Estado y el del Gobierno coincidan en público tras el veto de Sánchez a que Don Felipe viajara a Barcelona el pasado 25 de septiembre.

Sánchez se ha visto obligado a cambiar de estrategia con la Corona tras el aluvión de críticas que recibió por vetar la presencia del Jefe del Estado en Cataluña y después de que las encuestas le advirtieran de que la mayoría de los votantes del PSOE (dos de cada tres, según el sondeo de GAD3 para ABC) censuran los ataques a la Monarquía.

El anuncio del viaje del Rey a Cataluña se produjo cinco días después de que el ministro de Justicia, Juan Carlos Campos, cambiara radicalmente su discurso y pasara de considerar excesivo un «viva el Rey» a proclamar en el Congreso de los Diputados que defendería «hasta la última gota de mi sangre tanto a la Monarquía como al Estado constitucional y la Justicia».

Los dos actos a los que acudirá el Rey el próximo viernes en Barcelona no se pueden comparar en cuanto a relevancia institucional con la entrega de los diplomas a los jueces, a la que el Gobierno le prohibió asistir.

Ambos han sido organizados por el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona y están relacionados con la recuperación económica en una comunidad que ha sido abandonada en los últimos años por 5.400 empresas como consecuencia de la inseguridad política provocada por sus gobernantes.

Uno es la entrega de unos premios de reciente creación en un evento que también se estrena. Se trata de la Barcelona New Economy Week-Bnew, que se celebra en la Estación de Francia y pretende contribuir a la recuperación de la economía global.

Espera reunir a más de 8.000 participantes, la mayoría conectados por internet. En ese acto está previsto que el Rey pronuncie unas palabras. Después, Don Felipe visitará una incubadora de empresas de impresión 3D y el DFactory, ecosistema de empresas industriales de tecnología digital avanzada.

Aragonès no acudirá

Como es habitual en los últimos tiempos, el Rey no estará acompañado por el máximo representante de la Generalitat, que en este caso es el vicepresidente en funciones de presidente, Pere Aragonès. Quienes no faltarán serán los habituales manifestantes que intentarán reventar la visita del Rey.

De hecho, el consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Sàmper, adelantó ayer que los Mossos d’Esquadra garantizarán la «coexistencia» de la visita del Rey con el derecho a la manifestación y la protesta.

En cuanto se anunció la visita, la portavoz de ERC, Marta Vilalta, empezó a caldear el ambiente contra Don Felipe. «El Rey no es bienvenido» en Cataluña, reiteró antes de reclamarle «que se disculpe y pida perdón» porque, según ella, Don Felipe avaló «que se pegase a los catalanes que querían votar el 1-O (de 2017)».

El anuncio de la próxima visita del Rey a Cataluña tampoco gustó al PP. Su secretario general, Teodoro García Egea, preguntó a Sánchez por qué Don Felipe no pudo estar en Barcelona en la entrega de despachos a la última promoción de jueces y, sin embargo, el próximo viernes «sí que puede ir».

ABC