SÁNCHEZ RUEDA HACIA EL PRECIPICIO

En el juego de presión psicológica en el que están enredados PSOE y ERC, los independentistas han tomado la delantera ante su reunión en Barcelona de hoy al advertirle a Pedro Sánchez que se olvide de un acuerdo de gobierno antes de Navidad.

Los de Junqueras quieren controlar los tiempos mientras ven cómo el presidente en funciones se cuece en su propia salsa, conscientes de que lograrán así mayor tajada de los socialistas. A Sánchez parecen estarle fallando todos sus cálculos. Provocó repetición de elecciones creyendo que incrementaría sus escaños para haber acabado perdiendo casi un millón de votos, y ahora lo fiaba todo a una investidura exprés para poder escamotear durante el debate de investidura las concesiones concretas que va a rendir a ERC.

Qué duda cabe de que cuanto más tiempo transcurra en la negociación, más complicadas se le van a poner las cosas al PSOE. Y no solo porque Esquerra marque el calendario con sus particulares intereses, sino también porque podrá afinar mucho más sus exigencias.

Muy cara venden la piel del oso ya antes de cazarlo. Y vamos a asistir a un proceso de rendición socialista que, además de una indignidad política, supone una humillación para el conjunto de los españoles.

Así, como hoy publicamos, en el partido del sedicioso Junqueras no se conforman con otra cosa que no sea la puesta en marcha de un mecanismo «institucional» entre dos Gobiernos, el de España y el de Cataluña, como si de los Ejecutivos de dos estados se tratara, para abordar el «conflicto catalán». A ERC no le vale con la activación de la comisión bilateral que contempla el Estatut como intentó Sánchez tras llegar a La Moncloa en volandas de la moción de censura que descabalgó a Rajoy.

Y, como los independentistas quieren garantías para su hoja de ruta, el PSOE está dispuesto a que ese mecanismo negociador se apruebe y legitime nada menos que en el Congreso. Se cruzaría así una raya roja más que peligrosa porque abriría la puerta a que la exigua mayoría actual de la izquierda y los independentistas diera luz verde a cuantas iniciativas reclaman los defensores de la autodeterminación. El desguace del Estado por la puerta de atrás.

El encuentro coincide con el inicio de la ronda con los grupos políticos del Rey, al que va a dar portazo ERC a pesar de que Sánchez ha dejado en sus manos la llave de la gobernabilidad. Una anomalía que daña gravemente el normal funcionamiento de las instituciones por el que debiera velar quien pretende ser presidente.

Si Sánchez llega mañana a Zarzuela sin ninguna garantía de que el independentismo va a respaldarle, debiera pedir tiempo para dialogar de una vez con los partidos constitucionalistas antes de que Don Felipe designe candidato.

De lo contrario, estaríamos ante una gravísima irresponsabilidad que pondría en un brete a la Corona, porque no sería sensato activar una formación de Gobierno sin sustento.

El Mundo