SÁNCHEZ Y EL MANDATO CONSTITUCIONAL

¿Qué más cosas tienen que pasar para que el presidente del Gobierno obedezca el mandato constitucional y aplique el artículo 155, suspendiendo parcial o totalmente la autonomía de Cataluña? «Si una Comunidad Autónoma -se lee en la Carta Magna- no cumple las obligaciones que la Constitución y otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general». Si Pedro Sánchez no decide aplicar en su justa medida el artículo 155 estará incumpliendo el mandato constitucional y podrá ser denunciado ante el Tribunal Supremo.

¿Qué más tiene que pasar, en fin, que las CDR paralicen la circulación en toda Cataluña, incendien automóviles, alunicen comercios, destrocen cafeterías y restaurantes? ¿Qué más tiene que pasar, que más, que se desate la violencia brava en las calles y se produzcan muertos, paralizados los mozos de escuadra por las órdenes del racista Joaquín Torra?

El desafío a la Constitución mantiene prófugos o encarcelados a los dirigentes del secesionismo que perpetraron un golpe de Estado, hasta ahora sin éxito. Sánchez esgrime el señuelo del indulto para que los secesionistas le mantengan en la silla curul de Moncloa hasta agotar la legislatura, mientras la unidad de España se resquebraja entre las grietas de una política indecente sin otro norte que el servicio a la megalomanía obsesiva de un presidente deslumbrado por su falcon, sus helicópteros, las suntuosidades de su vida nueva y los viajes galopantes.

Entre tanto, el presidente marioneta Torra se ha permitido anunciar la vía eslovena, es decir, violencia, sangre y muertos para conseguir sus propósitos secesionistas, con un Sánchez que esconde la cabeza como el avestruz en su psicopatía por continuar en el poder unas semanas. Entre tanto, España se fractura ante la vista de una ciudadanía atónita y el racista Torra se mantiene en el procaz insulto a los españoles: «Son bestias carroñeras, víboras, hienas con una tara en el ADN»·.

Luis María Anson, de la Real Academia Española. ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor