SE ADMITEN CHULOS

Olvidad el orgullo de un pasado que ha muerto.
Los progres españoles (no vosotros, por cierto)
son fulanos humildes ante la chulería,
con tal de que proceda de alguna autonomía:

Si les pones delante un hecho identitario,
demuestran más respeto que si fuera un sagrario.
Cuando un vasco rechaza tener algo de hispano
y el menú, en Pontevedra, no viene en castellano,
el español foráneo extrema su respeto,
no le tomen por facha, y además, por paleto.

Ante el miedo terrible de meter la pezuña,
dice siempre Gasteiz, Girona y A Coruña.
Es el más comprensivo, tolerante y colega,
frente a las diferencias, aunque sean de pega.
Asimila tan bien otras formas de ser
que no mira si fueron inventadas ayer.
Que renieguen de España de la forma más cruel.
Le es igual, porque piensa que eso no va con él.

Es posible, tan solo (no diré que seguro),
que esto cambie algún día del incierto futuro.
Que se vuelvan conscientes de tamañas jodiendas
y al final se les hinchen las sus partes pudendas.
Es posible tan solo, no diré que probable,
pero el cambio sería de lo más saludable.

Monsieur de Sans-Foy

Libertad Digital