No se como les puede afectar a los demás mortales pero yo, cuando me siento zozobrado por algo que me resulta familiar, que me bulle molesto en el cerebro golpeándose contra la dureza del hueso frontal, retrucando contra el parietal, sin encontrar la manera de salir para dar la cara, lo que siempre me hace sentir muy mal, hasta que por fin, se me enciende la luminaria del cerebro, mostrando con total claridad el objeto que prende mi zozobra, que lleva implícita la necesaria  solución para terminar con lo que, pasando el tiempo, se hubiera podido convertir en un grave problema existencial de difícil solución.

Así he venido viviendo los últimos casi cuatro años profundamente zozobrado -zozobras que con demasiada frecuencia se iban generosamente sumando, arracimándose las unas con las otras hasta conseguir  hacerme sentir como una frondosa parra de garnacha tintorera.

Pero esta mañana, al levantar de la cama, con la legaña aun en el ojo, antes de ir al retrete para hacer pis, me he enterado que Sánchez, con la cara contraída por el miedo -lo he visto en YouTube-, le ha suplicado a Feijoo -el posible enterrador del PP-, que colabore con él, y el resto de la canalla rojo-separatista que le hacen la ola, en la aplicación a VOX, de un cordón sanitario -cordón; no confundir con condón-.

En ese momento, y no en otro, encontré la felicidad completa que me hace tener el corazón contento lleno de alegría (como «Palito» Ortega); en ese, insisto, mismísimo instante, como tocado con varita mágica (que no es la que toca la popa de marlasca, una embarcación muy zozobrante), dejé la incomodidad de sentirme como una frondosa parra de garnacha tintorera. ¡Qué hermosura volver a ver la luz del sol, y ya sin las molestas raíces, mover los pies cerebrales en libertad!.

Os cuento, mis queridos lectores, si es que existe alguno -en prevención me lo contaré a mi mismo-, a cada una de mis zozobras incentivadas por las cacicadas que con desvergonzada machaconería -como lo del gilipollas y la tiza, hasta que alguien se lo quite o se le acabe la tiza- Pedro Sánchez ha venido siendo capaz de pergeñar -hacía que yo me sentara a reflexionar, tratando de encontrar el algo o el alguien que la ignominiosa acción de Sánchez -alguna de ellas sancionadas por la Justicia y otras mas graves que en su día serán sancionadas- parecían empeñadas en hacerme recordar.

Pero ¿qué? Ahora ya lo tengo claro; ahora es fácil de entender, lo que obraba de imán atrayente de zozobras es el grandísimo parecido que existe entre Nicolás Maduro y Pedro Sánchez. ¿Maduro es un tirano sin vergüenza ni decoro? ¿Maduro ha empobrecido a Venezuela al mismo ritmo que él se enriquecía? ¿Maduro se ha ciscado en los derechos de los venezolanos hasta obligar a varios millones a exiliarse?

Pedro Sánchez…  ¿Se nota el parecido?.

Eloy R. Mirayo ( El Correo de España )