SEA HUMILDE, SEÑOR SÁNCHEZ

Una semana en política es una eternidad. Y en los próximos comicios más que nunca, ya que en el próximo mes entrarán en juego varios elementos capaces de alterar la dinámica electoral. Los más importantes son la construcción de Más País y la sentencia del procés.

Ésta última no solo por el impacto que tenga en Cataluña sino también por la reacción del resto de España ante lo que suceda dentro y fuera del Supremo. Con menos potencia tenemos el debilitamiento de la economía, la posible exhumación de Franco y la gestión del probable Brexit sin acuerdo.

Puede que finalmente nada de esto modifique el tablero de juego, pero la cuestión es que no lo sabemos. Y el simple desconocimiento impide pronosticar con certeza, qué va a pasar el próximo 10 de noviembre. Quién diga lo contrario es algo más que osado.

No se extrañen de que en esta categoría tengamos a nuestro presidente del Gobierno en funciones. Cuando todas las empresas de sondeos revisan sus fórmulas para contemplar el efecto Errejón, el líder socialista va diciendo que al PSOE no logrará morderle porque fundamentalmente engullirá votantes de Podemos.

Vamos que por no robarle, no le quita ni el sueño que sí se hubiera llevado el gobierno de coalición con Pablo Iglesias. Sea humilde, señor Sánchez, sea humilde. Deje la soberbia a un lado y admita que, como mínimo, Errejón abre muchas incógnitas en la distribución del voto de la izquierda. La ambición vuelve a cegarle.

Ana I. Sánchez ( ABC )