SEPARATISTAS: ” BIG DATA ”

El discurso político ya no pertenece a los poderosos y a sus clérigos sino a todos los individuos, pero los zettabytes -datos masivos con los que se pueden almacenar cerebros para lavarlos- están en poder los nuevos lobos del saber de la tecnología informática. Pueden ser utilizados por la Astronomía, la Medicina, en los servicios secretos o en las campañas electorales de los fanáticos del populismo o del nacionalismo xenófobo. Las redes sociales dan libertad de expresión a tontos, psicópatas, cobardes, agitadores, predicadores con argumentario, espías rusos, savonarolas de los cambios sociales y a sectas de agitadores y demagogos que pueden hundir un país como está ocurriendo en Cataluña.

Con spans, victimismo y mentiras han estado interactuando y han dado un gran recital de agitación y demagogia digital, desinformación y posverdad. Además han utilizado trampas y tretas como se hizo en la campaña Trump, que no hablaba a ciudadanos sino a perfiles del big data -macrodatos e inteligencia de datos- , esa nueva dictadura de la información manipulada contra la democracia representativa. Además han dado puñaladas de pícaro: los galopines pegaban rebanadas o picotazos para armar alboroto y huir de la Santa Hermandad. Han mentido sobre el pasado, sobre el presente y sobre el futuro. Han roto la democracia, de momento, sin terror, con santurronas proclamas de no violencia. Han intentado convencer al mundo de que Franco ha resucitado. Con su república de plató han provocado la huida de las empresas y han hundido su crédito hasta la basura.

Como piensa Cioran las ideas debieran ser neutras pero los fanáticos las animan, proyectan en ellas sus demencias, transformándolas en creencias, y pasan de la lógica al fanatismo para configurar una farsa.

Ahora se ha descubierto que las redes sociales y su explosión de insultos contra Puigdemont, cuando iba a tirar la toalla, influyeron en su decisión de rectificar. “La diferencia entre Tarradellas y Puigdmont -dijo Madina en el Festival de la Ñ de Antonio Lucas, príncipe de los poetas- es que Tarradellas no tenía tuiter“. Y me dice Manuel Vicent que el Gobierno es analógico y el Govern digital. Por eso ganaron la guerra de la propaganda. La imagen de una vieja arrastrada por la policía al ir a votar ha dado la vuelta al mundo. A pesar del uso de zetabytes para engañar a los bobos, las grades democracias no han picado. Pero la guerra de las imágenes continua. A ver si el Gobierno se da un garbeo por Silicon Valley.

Raúl del Pozo ( El Mundo )