SI A LA NEGLIGENCIA SE LE SUMA EL DESPARPAJO

Causa una mezcla de bochorno e indignación que el Gobierno, para excusar su negligencia, siga recurriendo a ese grotesco eufemismo que llama sesgo retrospectivo.

Preguntada por la exclusiva publicada ayer por este periódico, que informaba de que Moncloa permitió la exportación de test para detectar el Covid-19 hasta el 15 de marzo -a pesar de que la Organización Mundial de la Salud ya recomendaba hacerlos de forma masiva a la población-, María Jesús Montero se limitó a declinar cualquier valoración sobre si pudieron hacer más antes del estado de alarma, cuando ya habían dilapidado los meses de enero, febrero y parte de marzo para prevenir lo que les avisaron que venía.

Añadió Montero que carece de sentido preguntar si se ha acertado o no porque la información de ahora es más completa que la que tenían.

Con semejante argumento como burladero se pretende no rendir cuentas de una gestión considerada calamitosa y falta de previsión por medios internacionales y por la mayoría de la opinión pública nacional en el país más azotado por la tasa de letalidad pandémica de todo el planeta.

Más le valdría a Montero aprender de su compañera Margarita Robles y reconocer los errores para ganar el crédito que necesita ante la ciudadanía.

El Mundo