SI YO SUPIERA

Si yo supiera , Trinidad, cómo te ha ido el viaje que has hecho te escribiría una carta distinta, pero ahora solo me salen estas palabras, porque hay días que amanezco con una indeleble sensación de derrota que  es como una bofetada de realidad que te cruza la cara y te demuestra que no puedes hacer nada por variar el rumbo de las cosas que afectan a los que más quieres .

Cuando el dolor deja de ser una palabra para convertirse en una ilusión destrozada que siempre suena a injusticia, no hay forma de compartirlo con nadie porque solo es tuyo, aunque también lo padezcan otros, a su manera, y en ese momento te das cuenta de que hasta los sueños se escapan de entre tus manos en un mundo injusto y mediocre donde son los mejores los que antes se van.

No creo en el destino, por eso cada vez que la vida vence a alguno de los míos me agarrarro a cosas pequeñas, cercanas y tangibles porque el único mundo real en el que me siento seguro es en el vive la gente que imagino, que siempre son el reflejo de los que conocí y amé.

Entonces te das cuenta que les añoras y les quieres mucho más de lo que les pudiste demostrar antes de que fuera tarde y, por si aún estuviera a tiempo, te envío este mensaje que tal vez te acerque el viento.

Vienen a mi frágil memoria algunos de los recuerdos que compartimos, y aunque nunca fui parco en afectos, en días como hoy tengo la sensación de que me quedé corto en demostrarte lo mucho que siempre te quise.

Escribo estas líneas achuchado por una necesidad personal de sacar afuera lo que llevo dentro, que unas veces me hace feliz y otras, como hoy, me provoca tristeza, y elijo estas palabras que te dedico porque, aunque no puedas devolverme esa sonrisa que siempre fue tú compañera, cierro los ojos y la imagino, hermana.

Diego Armario