Vivimos tiempos de libertades amenazadas. La corrección política arrasa con nuestra cultura y nos desnuda. Nos quieren a todos cortados por el mismo patrón.

Ante escándalos como éste sólo me puedo alegrar de que el himno nacional de España no tenga letra.

Cada vez que alguien propone una, sale un mejunje insípido e incoloro, políticamente correcto. Yo nunca he tenido mucho contacto con el Reino de los Países Bajos, pero me llena de admiración que la última estrofa de su himno nacional siga rezando así: «Al Rey de España siempre he honrado».

Como se entere Pablo Iglesias les declara la guerra.

Ramón Pérez-Maura ( ABC )