SOLO FALTABA OTEGUI

La chusma siempre es cobarde.  Actúa en grupo en un clima de acoso y violencia contra personas que van solas y no buscan pelea. Por eso está formada por lo peor de la< sociedad. Lo más cutre y desaliñado, inculto y marginal, desclasado y sin un objetivo personal en la vida. Van en manada, como los violadores de mujeres que necesitan compartir su indecencia con otros personajes de su misma ralea.

Cuando terminan su jornada laboral de acoso y violencia contra el objetivo que les han marcado, unos  regresan a la soledad de su incompetencia, otros a la oficina de la litrona, algunos a la casa de su padre independista al que cualquier día le calzarán una hostia, porque la violencia genera violencia, y otros a la droga, convertidos en el  espécimen natural de una sociedad que les ha preparado para que no sean nadie.

Cuento hoy esto porque hoy he visto a algunos de estos tipos que violentaban a las personas que pretendían asistir  a la entrega de los premios Princesa de Gerona y que han cruzado el cordón formado por esa gentuza que parece que gritan ¡“unidos podemos”!,  porque uno a uno serían incapaces de enfrentarse  a los osados que se atreven a cruzar esa línea de riesgo, y plantearles cara.

Gabriel Rufián – que no  da más de sí  y resulta inútil intentar exigirle algo de dignidad o inteligencia –  ha justificado ese escrache al jefe de Estado y a su familia, diciendo la “gilipoyuá” de que la familia real había acudido acudido a Barcelona a llevar a cabo un acto electoral «aunque no sabía si era  del PP, de Ciudadanos o de Vox.

No hace falta que explique a quienes me leen habitualmente que en el tema de la conculcación de los derechos  de los catalanes que sufren a diario  acoso, a veces  violencia y con frecuencia soledad soy absolutamente beligerante contra la mafia de los lazos amarillos y solidario con la gente decente que  cumple y respeta la ley.

Por esa razón no ahorro ni un minuto de apoyo y adhesión en favor de unas mujeres y hombres que padecen esa injusticia en su propia tierra provocada no solo por una gentuza  encapuchada sino también por sus  políticos y agitadores que se suman a estos actos para  reivindicar que ellos también son chusma.

Les faltaba Ortegui para completar el RH de la indecencia

Diego Armario