El destino se complace en repetir las cosas y lo que pasa una vez pasa muchas otras, por decirlo con palabras del maestro Borges.

Por eso, ahora que Sánchez, empecinado en repetir las políticas fracasadas de Zapatero que retrotraen a España a la dramática situación de 2008, como se aprecia en su negligente gestión del coronavirus con cerca de 50.000 fallecidos, con una devastación de empleo sin parangón y con una devastación de riqueza sin igual en las principales economías del mundo.

Sánchez no ha descubierto en Simón un solvente científico, sino un avalado mentiroso acorde con un presidente que se valió de una sentencia falsa para montar su moción de ‘investidura Frankenstein’ contra Rajoy.

Francisco Rosell ( El Mundo )