SONRÍA, POR FAVOR, QUE NOS HUNDIMOS

«Al mundo lo amenazan tres plagas, tres pestes. La del nacionalismo. La del racismo. La del fundamentalismo religioso». La observación corresponde a Kapuscinski y se lee en su monumental fresco del Apocalipsis que es El imperio. Allí, el periodista polaco toma nota de los escombros del suicidio colectivo que fue la Unión Soviética.

Pasan los años y lo que parecía un sueño truncado es ahora lo más parecido a un pesadilla palpable e hipermusculada. Superputin es la lectura, entre irónica, desengañada y simplemente pop, del perfecto estado de forma de cada una de las plagas de arriba. Son 30 pinturas y esculturas que el museo UMAM de Moscú dedica, entre carcajadas, a celebrar el caos que nos asiste.

Luis Martínez ( El Mundo )