SORPRESAS ELECTORALES

Las noches electorales todos los políticos durante unas horas aprietan el culo y los responsables de las empresas demoscópicas durante ese mismo tiempo cruzan los dedos, porque saben que de las tres cosas que carga el diablo, las mayores sorpresas las dan los votantes que actúan con la mala leche del que se la tiene guardada a alguien.

Esas noche todos menos uno se juegan algo: los políticos el poder y los encuestadores la credibilidad, excepto Josė Félix Tezanos cuya misión en en esta etapa de su vida consiste en suplantar al espejo de la madrastra de Blancanieves.

Las elecciones en Galicia y País Vasco tienen varias lecturas en clave interna y local que no han supuesto ninguna sorpresa porque Núñez Feijó y Urkullu salían con dorsal de ganadores y cada uno en su perfil representan una identidad sociológica y política en sus territorios.

Pero no se puede olvidar que los lideres nacionales de los partidos buscan atribuirse el mérito de los triunfos de sus marcas regionales, y huyen de asumir sus derrotas, y en ese sentido ni Pablo Casado ni Pedro Sánchez tienen meritos personales para festejar nada, porque el primero ha pinchado en la consulta vasca y el segundo en Galicia y Euskadi.

Dejo para estos últimos párrafos un apunte sobre el camino hacia la irrelevancia política por el que desciende aceleradamente Podemos, cuyo jefe (llamarle líder a Pablo Iglesias en estas circunstancias sería obsceno) no responde ante Dios, en el que no cree, ni antes los hombres y mujeres de su formación , a los que desprecia.

El socio preferente y colega de Sánchez le lastra más que su Adriana en España y en Europa, porque el PSOE no ha recogido el porrón de votos dilapidados por Podemos y ese dato deberían analizarlo en Ferraz .

Los votantes de los partidos políticos no están tan fanatizados como sus militantes y por eso Pablo Manuel Iglesias Turrión lleva camino de acabar en el grupo mixto durante la semana , y en Galapagar los sábados y domingos.

Pedro Sánchez tiene la suerte de que enfrente está un Partido Popular cuyo líder anda pensando qué es lo que le gustaría ser de mayor, pero el que dice que todavía es socialista, aunque tampoco lo tiene muy claro, o se define como hombre con credibilidad en España y en Europa o acabará imitando a Rodriguez Zapatero , y eso para él sería muy triste y poco digno, aunque es probable que no le importe.

Diego Armario