» SUPERDRÁSTICAMENTE, TÍA » Y NOS VAMOS AL CARAJO

«Os pido que os esforcéis en la unidad y el consenso y no caigáis en la provocación de PP y Vox, ni en la estrategia parlamentaria de crispación que exhiben ambos partidos en la Comisión para la reconstrucción económica y social».

Parece que a Sánchez el cinismo se le da aún mejor que el corta-pega en las tesis doctorales o que el baloncesto, pues si no resulta inconcebible que les largase semejante «sermón al plasma» a los miembros de la Ejecutiva del PSOE, teniendo en el partido a dos dinamiteros verborreicos de la eficacia y prestigio de Lastra y Ábalos, números dos y tres del partido, y habiendo colocado a Iglesias a su izquierda en la mesa del Consejo de

 Ministros. El líder de Podemos inauguró la Comisión reconstructiva estrellando contra ella el bulldozer de su propaganda. No le interesa al Gobierno que las cosas discurran razonablemente tranquilas en la mencionada comisión pues se le apaga el discurso de la «derecha cavernaria» que maneja desde la foto de Colón, surgida, no lo olvidemos, al conocerse aquella infamia que Sánchez pactó en Pedralbes.

Si no hay fachas ni golpistas, a ver qué demonios hacen Pedro y Pablo con ese discurso mendaz que anuncia una fantasmagórica involución democrática en España en la que a tiempo parcial participan algunos jueces (cuando a los socios les vienen mal dadas en los tribunales), parte de la cúpula de la Guardia Civil, los sindicatos policiales, quién sabe si el Ejército, los agricultores si sube el paro, los medios de comunicación de la caverna, los toreros, los cayetanos y hasta el «Sherpa» de Barón Rojo…

Todo aquel que no siga la corriente oficial (ojo, con ese vendaval de muerte y contagios a la espalda del mando único) o quienes no pidan un monumento, una placa y un pasodoble en honor de Salvador Illa y Fernando Simón, entra en la lista de sospechosos por facha o golpista, donde sin embargo Pedro y Pablo nunca incluyen a los últimos ejemplares de la especie: la banda del lazo que intentó la asonada aquel 1 de Octubre.

La estrategia es clara: «eliminando a la oposición se salva la democracia». Y van a por todas con la patraña. Ayer Iglesias auguró ocho años de Gobierno de coalición entre PSOE y Podemos. Aterrador.

Ocho años de tanto sectarismo, tanta incompetencia, tanto amateurismo zarramplín y tanto «Jo tía, superdrásticamente» (como dice la ministra de Igualdad) y España se va al carajo.

Álvaro Martínez ( ABC )

viñeta de Linda Galgor