TAN JUSTO SERÍA QUE DIMITIERA ÁBALOS COMO IMPROBABLE QUE LO HAGA

Debería dimitir por lo que ha hecho, por lo que ha dicho y por mentir compulsivamente. Pero los políticos de este sistema en general, y los de la izquierda en particular, no dimiten jamás por lo que hacen contra España, por lo que dicen, ni por lo que mienten, entre otras cosas porque si lo hicieran, los cargos que abandonaran se quedarían vacantes, ya que todos ellos realizan funciones contrarias a España y mienten más que hablan.

Y si no lo hace nadie, cómo lo va a hacer este sujeto llamado José Luis Ábalos que militó en el Partido Comunista de España desde 1978 hasta 1981, que desde 1981 tiene carné del PSOE y lleva toda su vida viviendo del momio gracias a sus actitudes negativas para España y gracias a sus muchas mentiras.

Desde 1999 no ha hecho otra cosa que perjudicar a España y llevárselo calentito desde su carguito. Primero como concejal en Valencia, luego como diputado y más recientemente también como ministro. Todo esto a la vez de ostentar un cargo cada vez más importante en el partido, hasta ahora es el número dos, el partido más corrupto, golpista, mentiroso y criminal de la historia de España (y mira que hay candidatos a este triste título).

Y si he recordado esta pequeña biografía de este tipo que, entre otras cosas, pasará a la historia por decir “Vine para quedarme y a mí no me echa nadie” (y me temo que tenga razón), quizás como advertencia o amenaza de lo que sabe y lo que puede largar, si he relatado algo de su currículum es porque este sujeto tiene el típico ADN del político español que desde hace muchos años tiene su futuro político, económico y laboral asegurado para toda su vida.

Pero no miremos al tendido para comprender por qué tenemos que sufrir a tantos y tantos Ábalos con actitudes ilegales, chulescas a infames en España desde hace más de 40 años. Si tenemos esta plaga de mandatarios en todas las instituciones es porque tenemos un pueblo que lleva, por un lado, décadas votando a estos personajes siniestros, y, por otro lado, los que no les votan , llevan décadas tolerándoles o votando a otros similares.

Porque aquí lo importante, pase lo que pase, es tener actitudes democráticas y ser tolerante. Tolerante con el corrupto, con el golfo, con el delincuente, con el mentiroso… Tolerante con el terrorista con el que rompe tu patria, destruye tu familia, tu identidad como nación…

Tolerante con el que acaba con tus tradiciones, tu fe, tus raíces… Pero nos hacen creer que el malo no es ese corrupto, golfo, delincuente, mentiroso, terrorista o quién destruye familia, identidad, tradición, fe o raíces, sino que el malo es el que no lo tolera, el que se rebela contra toda esta recua de indeseables y el sistema que los ampara.

Si a partir de hoy, centrándonos exclusivamente en Ábalos, cada vez que apareciera este individuo en un acto público, bien de partido o bien institucional, la prensa no afín a él le diera la espalda, o le dejara solo, los españoles fueran en masa a llamarle mentiroso, se le denunciara ante los tribunales (aquellos a los que le gustan tanto los tribunales)…las cosas cambiarían. Pero no va a ocurrir.

Y no va a ocurrir porque casi todos aquellos que hoy critican estas actitudes seguirán sentaditos esperando a la siguiente barbaridad, que será más gorda aún, y también se tolerará, porque lo importante es tolerar y ser demócrata y votar, votar mucho, porque como hemos comprobado, tal y como está España, todo se soluciona votando, lo importante es votar una y otra vez a todos esos que les piden ser demócratas y tolerantes, aunque esa democracia y esa tolerancia les esté matando.

Si alguna vez hay un concurso para nombrar al pueblo más masoquista del mundo, ese será el español sin duda, ganamos de calle.

Jesús Muñoz ( El Correo de Madrid )