TELEBASURA EN LAS CORTES

 El pensamiento mágico por excelencia es el comunista, que promete la prosperidad imponiendo la igualdad a tiro limpio. Luego se queda en terror y miseria, salvo para el Partido, que está en El Secreto y vive muy bien en nombre de los que viven mal. Los populismos modernos operan sobre el modelo de Münzenberg para la Komintern: crear un malo malísimo culpable de todo, para que hasta el ser más lerdo o abyecto se vea moralmente superior a lo que Pablenin llamaría “cutre plebe fachosa”. Y todo vale contra eso, aunque no exista, hasta alcanzar el Poder, que sí existe. “Salvo el Poder todo es ilusión”, reza el himno de Sendero Luminoso.

¡Al PSOE se lo van a contar! 1917, 1934, 1936, 1937, 1939 y 2004 son fechas que prueban su idea de llegar al Poder como sea. Iglesias Posse, su fundador, debutó en las Cortes anunciando que usarían la Ley según les conviniera y que para acabar con Maura “estaban dispuestos a llegar al atentado personal”. En siglo y medio ha habido sectores del PSOE decentes y nacionales, pero suele imponerse el sectarismo energuménico. Ayer, un tal Campo acusó al PP y Cs de utilizar a las víctimas como arma política arrojadiza.

¡Lo decía el partido del 11-M! Y luego va y cita una frase de la madre de Gabriel contra los padres con hijos asesinados que habían ido a las Cortes a pedir que no se derogase la prisión permanente revisable, freno para la suelta de violadores y asesinos en serie. Iban con la presidenta de la Asociación Clara Campoamor a implorar al PSOE que no se uniera a Bildu, PNV y Podemos. Inútil.

En contra de lo que dice la mayoría de sus votantes -los que le quedan-, los socialistas demostraron ayer que para ellos el Parlamento es tan solo un plató más de La Sexta, la tele del PP al servicio de Podemos. La auténtica telebasura, que se ha quedado con la contrata de Las Cortes.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor