Los pecados de los pendejos

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Los pecados de los pendejos.

Los policías belgas oscilan entre la indolencia y la flacidez, las autoridades comunitarias son negligentes y bastantes políticos, encabezados por los de Podemos, son unos bocazas irresponsables, pero no somos los que han fallado. Si de algo se nos puede acusar y con razón, es de pendejos. No hemos patinado en la integración: han sido los musulmanes.

Todos estos expertos que han surgido como hongos al calor de los bombazos de Bruselas y pontifican como en tertulias de radio y televisión coinciden en que el problema estriba en los elevados índices de paro, la marginación y la falta de horizonte vital entre los hijos y nietos de los inmigrantes islámicos llegados a Europa en las últimas cinco décadas.

Alfonso Rojo ( La Razón )

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