Gracia por arrobas,   comprobar  ese desequilibrio al razonar de los intelectuales de derechas –el de los izquierdistas no es tal sino algo peor y con otro nombre —cuando abordan el tema de moda en el vocabulario político: la “ultraderecha”.

Realidad que sirve para demostrar que los intelectuales derechistas viven bajo el peso de un complejo inexplicable. ¿Cómo es posible que la victoria engendre “complejo de inferioridad” ante los derrotados?  Pues ha ocurrido en la España que “aplastó” a rojos y separatistas, ¡asesinos  de curas, frailes, monjas, y gente decente por el  “crimen” de serlo, o de amar la verdad, o el orden o la propiedad!  Y han conseguido que los vencedores –o sus hijos y nietos– sientan vergüenza por haber ganado la última Cruzada.

Y hablando de los derechos que da la Victoria, ¿ignoran esos intelectuales que la  absoluta mayoría de las naciones –o casi— han nacido de haber triunfado en una, con la que eliminaron a sus enemigos externos o internos?

¿Desconocen  que el verdadero fundamento de todo su “estado derecho” radica precisamente en haber “vencido en la guerra”? Así ha sido –y sigue siendo— desde que existe ha Historia.  Hay que ser necios para afirmar: ¡“ahora” sí, gracias a la Transición vivimos en una “estado de derecho”,  cuando los siglos demuestran que la Victoria es quien los crea. 

Y la Historia vivida por mí y por mi generación nos dejó claro que fue el Ejército Nacional el vencedor, y –repito—como ha sucedido a lo largo de los siglos,  tenía todo los derechos para dictar las Leyes y la Constitución que le viniera en gana  aplicando la moral cristiana como lo hizo Franco y las Cortes nacidas de la  Victoria al proclamar los “Fueros” como ley de leyes en la España triunfante.

Mientras que la Constitución del 78 –aparte de ser ilegal porque no se convocó nunca una “Asamblea Constituyente “ y la parió al dictado de las cavernas, una “Asamblea Legislativa” que se atribuyó a sí misma la capacidad de hacer una nueva Constitución—era hija de una “traición” o también de una “compra” de conciencias franquistas

Sólo así se explica que las derechas vivan hoy acomplejadas ante la izquierda y que los intelectuales democráticos de derechas,  estén a la altura del betún como lo demuestran en sus escritos cada día, en sus libros, en las tertulias,  y en su conducta.

Sólo así se explica que nos gobierne un irresponsable y malvado embustero y que tengan peso en la política los descendientes de los derrotados asesinos y enemigos de su Patria. ¿Se imaginan ustedes a Israel gobernada por los hijos y nietos de los nazis? Pues lo que no es ni imaginable en Israel, es una realidad en España. Nos gobiernan los hijos y nietos y discípulos de los criminales de la República aniquilada por Franco.

Ese complejo se acentúa y se muestra más evidente,  cuando algún grupo intenta obrar como españoles bien nacidos e inteligentes y aparecen en el horizonte movimientos políticos como Fuerza nueva …o VOX –aunque no sea lo mismo que el movimiento de Blas Piñar, ni mucho menos, pero algo tiene–. Entonces nuestros cobardes intelectuales  se vengan ninguneándolos, insultándolos e intentando borrarlos de la política- No lo pueden aguantar.

Me estoy divirtiendo mucho leyendo sus comentarios sobre las “elecciones francesas. Resulta que el  peligro que acecha a Francia no es la proliferación de los ·reinos moros” en las grandes ciudades francesas  como Marsella, París, Lyon, etc. ¡No! A nuestros intelectuales les está vetado el uso del sentido común, y el peligro para Francia son Marie Le Pen y Éric Zemmour

Siento ser como soy,  pero me divierte el teatro de los intelectuales ejerciendo de pensadores “antifascistas” y “antiultraderechistas”. (Claro que, si no te adorna esa cualidad no eres nadie).

Tengo la suerte de haber vivido muchos años y a los grandes intelectuales que rigen el pensamiento hodierno, “los conocí ciruelos”… y, por suerte,  según para qué,  tengo una excelente memoria, a pesar de que habitualmente no sea nada del otro mundo. Resultaría “amusant” –divertido—ponerles frente a frente sus escritos de  otros tiempos.

Vean una frase antológica con  motivo de la segunda vuelta, que los retrata: En la segunda vuelta, “los franceses elegirán al ‘nuevo Jefe de Estado’ entre  ‘un ‘moderado,  europeísta’ alineado con las grandes potencias” y “una ‘encarnación del populismo nacionalista xenófobo’ llamada Marina Le Pen”…

Lo que traducido al idioma paladino,  amar a Francia o a España, defender su existencia, y sus valores es esa cosa repelente y despreciable llamada “populismo”, pero ser un caradura embustero, aprovechado y corrupto, adúltero y amigo de Putín, equivale a “ser moderado y europeísta”. Así piensan – así embisten— las mentes más ilustres del periodismo español.

Repito, es de risa, o al menos para mí resulta una diversión deliciosa, leer a estos apóstoles  del equilibrio  y del consenso. No puedo evitar el disfrutar ante la desorientación mental que invade a quienes sufren  una conmoción cerebral  con sólo imaginarse un triunfo  de esa minoría  selecta, inteligente  y leal a su Patria a su Dios y a sus valores.

Comparar “Podemos” con “Marie Le Pen” es como  confundir una patata con un elefante. Son un signo de mente enferma. De una enfermedad grave contraída en los colegios, Institutos y Universidades españolas desde hace más de sesenta años, con lo cual con el discurrir del tiempo estaremos peor.

Pensaba iniciar hoy la  “El Poder Supremo sin rostro” pero no  he podido resistir la tentación de comentar  la anomalía de las mentes de los intelectuales de nuestra querida España.

Gil de la Pisa Antolín ( El Correo de España )