No. El Alcalde de Palma no se equivoca. Todo lo contrario. Sabe muy bien lo que hace. Me explico :

Hoy hemos conocido que el Ayuntamiento de Palma de Mallorca ha decidido borrar del callejero a tres insignes oficiales de la Armada Española : a Churruca, a Gravina y a Cervera. El primero de ellos muerto en combate y el segundo fallecido, también, a causa de las heridas recibidas, ambos en la batalla de Trafalgar . El Almirante Cervera no murió en combate pero sí es considerado asimismo como un héroe de la desigual batalla librada en 1898 contra la Armada norteamericana.

Alega el ayuntamiento palmesano por boca de su alcalde que la razón no ha sido otra que la de su identificación franquista. Amplia ha sido en la prensa nacional la repercusión habida, cuando no satírica, por la nítida evidencia de que los tres marinos citados lucharon en el siglo XIX, y como todos sabemos, Franco murió en 1975 lo que hace muy difícil la identificación histórica de este con aquellos.

Es así que no son pocas las voces que tildan al Alcalde de Palma ( perdonen que omita su nombre; de hecho ni me lo sé ni pretendo saberlo pues un personaje de esta calaña no merece ni que se le cite) de ignorante y palurdo histórico. No tengo duda alguna de que seguramente aciertan en gran medida pero no creo que esta ignorancia llegue hasta estos extremos.

Ya digo que sabe a conciencia muy bien lo que ha hecho. Luego me explico. Es curioso también – a mi no me extraña – oír y leer en algunos medios ensalzar las virtudes de aquellos gloriosos marinos de nuestra historia considerando como un anatema su identificación con alguien que debió ser malísimo como el Generalísimo Franco. ¡ Caramba ! ¡ como se atreve el Alcalde de Palma ligar a Churruca y Gravina con el  franquismo claman esos medios citados !

La cuestión es que esos medios adocenados incurren en aquello de que las ramas no les dejan ver el bosque o más bien, también, no quieren verlo.

Como he dicho antes el innombrable Alcalde de Palma ha hecho sencillamente lo que quería.

Churruca, Gravina y Cervera tenían como norte de su vida el servicio a Dios, a su Rey y a la España milenaria forjada en cien batallas. Es decir todo cuanto el innombrable Alcalde y sus colegas de gobierno en dicho ayuntamiento, así como los de nuestro actual Gobierno socialcomunista en Madrid odian.

Y siendo esto así , ¿ qué tiene de extraño entonces esa ligazón con lo que fue y representó Franco ?

El Caudillo fue profundamente católico y celoso continuador de la historia de España, apegado a la vieja tradición y acérrimo defensor de la soberanía nacional. Monárquico convencido dejó como legado suyo la Institución monárquica y como buen patriota defensor a ultranza de la unidad de nuestra nación.  Precisamente los mismos valores por los que pasaron a la historia los gloriosos marinos.

Tan es así que en la novela “Raza” escrita bajo seudónimo por Franco, con tintes autobiográficos, podemos recordar como el propio Caudillo se identifica desde el principio con la familia Churruca de la que dice proceder el protagonista en su imaginación. Tal era la devoción que sentía por el malogrado Comandante del “ San Juan Nepomuceno” y como expresa asimismo su admiración por los restos de la escuadra de Cervera en su arribada a Ferrol.

Claro que hay una identificación de nuestros marinos de entonces con lo que representó para España Franco : los mismos sentimientos de amor a Dios y a España.

No nos engañemos, el Alcalde de Palma siguiendo las aguas y el derrotero que marca la actual Ley de Memoria Histórica y el proyecto de Ley de Memoria Democrática borra las calles de los marinos citados alegando que lo hace por franquistas y sabe bien lo que hace.

Quiere borrar todo rastro de nuestra historia muy en la línea de lo que se hace y se pretende hacer desde Madrid con tantas otras cosas. Todo aquello que huela a tradiciones religiosas o culturales ha de ser borrado. Lo estamos viendo y el que no quiera verlo está ciego. Si no hacen más es sencillamente porque no pueden ya que por mucho que les pese aún quedan muchos españoles que se lo impiden y en no mucho tiempo no serán más que una anécdota.

Sí, dañina pero anécdota.

General Chicharro ( El Correo de España )