TIOVIVO

Corre un cierto aire de cansancio entre la ciudadanía, justamente ahora que el sol va retirando ese olor a muerte que nos ahogaba y la libertad se ha reducido a un tramo horario del día.

Los españoles en su mayoría son gente de buena voluntad y ayer en el paseo vespertino volvía a agolparse en sus gargantas el «qué buen vasallo si hubiese buen señor».

España es un país admirable por tantas y tantas razones, pero está claro que el azar histórico en ocasiones les provoca accidentes a los pueblos.

Seguimos montados en un carrusel en el que todos deseamos que pare de dar vueltas, y en ocasiones el paisaje de la vida tan repetido, vuelta tras vuelta, nos distorsiona la propia vida, la normal, la que siempre quisimos, de la que somos dueños.

Alguien maneja el mando del tiovivo y se aprovecha para crear una disrupción política, social y económica.

Un tío vivo, sin duda.

El Astrolabio ( ABC )