Los sociópatas globalistas necesitan que los secuestros domiciliarios o medidas liberticidas semejantes se perpetúen  para siempre. En Australia y Nueva Zelanda, los secuestros domiciliarios se han normalizado y ambos gobiernos no necesitan una excusa real para justificarlos.

Simplemente anuncian que hay un puñado de casos de la fantasmal covid y que los confinamientos deben regresar. Cualquier tipo de viaje está prohibido y los derechos y libertades básicos devinieron, hace tiempo, completamente inexistentes. Y se afirma, sin cortarse un pelo, que cualquiera que infrinja estas restricciones será objeto de un castigo pudiendo llegar a ser encerrado en un campo de concentración gestionado por el ejército.

Te van a exterminar…y lo sabes

Australia, reiteremos. Oceanía en general (adenda: Oceanía es el nombre de uno de los tres superestados en que se divide la Tierra en la genial novela distópica de Orwell, 1984). Oceanía, indudablemente, una de las puntas de lanza de la dictadura planetaria covidiota, hacia el diabólico Nuevo Orden Mundial.

sobre la base de un test  PCR fraudulento, se te niega tu derecho a la libertad, mientras eres arrojado un campo de concentración, sometiéndote a concienzuda tortura física y mental por los crueles y abyectos carceleros que dirigen los campos de prisioneros. Incluso amenazando con gasear a los detenidos (enlace al final del artículo, minuto 10). Tal cual.

…Solo queda la abierta y autodefensiva insurrección

Tras Australia, Usa (y qué decir de nuestras queridas y patrias matanzas, nunca mejor dicho: Albatera)….Y los corruptísimos CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, por sus siglas en inglés)  ya han anunciado sus planes para crear campos de exterminio covid («zonas verdes», curioso eufemismo) de los que NADIE saldrá vivo.

Asistimos, en el ínterin, en directo, al holocausto de las «vacunas»(pinchazos hasta el día del juicio final), que se va acelerando a medida que los ya de por sí ilegítimos y despóticos gobiernos se transforman en terroristas genocidas.

Gobiernos genocidas, ya ni siquiera mantienen las mínimas apariencias legales. El estado de derecho o las libertades individuales, absolutamente difuminadas. Marionetas de élites psicopáticas, llevan a cabo un exterminio poblacional masivo en todo el planeta. La PLANdemia no terminará nunca, ergo su tiranía jamás concluirá. Salvo abierta insurrección. Autodefensa, pues.

Pero solo los yanquis tienen arsenales en sus casas. En fin.

Luys Coleto ( El Correo de España )