TODO EL CALENDARIO MANCHADO DE SANGRE

Se han cumplido 24 años del asesinato de Fernando Múgica. Y otros 17 años desde que ETA mató a Joseba Pagazaurtundúa. Hace unas semanas recordamos a Gregorio Ordóñez y al teniente coronel Blanco. Y es que resulta casi imposible encontrar una fecha en el calendario que no esté manchada de rojo por un crimen etarra.

Es impresionante recordar a Pilar, la madre de Pagaza: «Cosas haréis que nos helarán la sangre». A su viuda cuando supo que enviaban a su marido al matadero. Y volver a escuchar al propio Joseba elogiar a José Luis López de la Calle, también asesinado por ETA.

Igual que pone la piel de gallina rememorar el asesinato de Fernando Múgica: cómo su hijo José María

 salió tras los etarras; cómo le llegaron a encañonar o por qué el propio Múgica había renunciado a la escolta.

La eurodiputada Mayte Pagaza sostiene que el olvido es la mejor arma de los herederos de ETA. El hijo de Múgica pide huir de los extremos populistas y de los independentismos mientras recuerda a su padre.

Por lo uno y por lo otro, no tenemos derecho a olvidarnos de las víctimas del terrorismo. No hay derecho a que sus herederos nos impongan lo que llaman «relato», cuando en verdad no es más que la historia del terror sembrado por una banda mafiosa, cobarde y repugnante.

PD: No puedo imaginar qué siente la familia Múgica y las otras casi mil familias, cuando ven a Batasuna (o como se llamen ahora) siendo claves en el Parlamento de España.

¿Qué dirían sus asesinados, agonizantes, al verles pactar los presupuestos de Navarra?

El Gobierno en pleno de «ejercicios» en Quintos de Mora, mientras los familiares de los héroes visitan sus cementerios.

¿Es consciente Pedro Sánchez de con quién ha pactado?

Ángel Expósito ( ABC )