TODO ES IMPOSTURA

Nos están gobernando desde una óptica profundamente infantil, y menos mal que España es un país robusto, que ni siquiera políticos inmaduros se lo pueden llevar por delante, aunque algunos lo intenten con verdadero denuedo.

Como consecuencia de esa visión pueril de la acción política, somos un pueblo de ánimo variable según qué cuestión o cuál coyuntura.

Hemos pasado de jalear la llegada del Aquarius, con ministros presentes en la bienvenida, a humillar a nuestros marinos que surcaron, con viento de levante, la mar mediterránea para traerse a quince inmigrantes, mientras varios centenares asaltaban la valla de Ceuta.

Lejos de mí cualquier intención de orillar el problema migratorio y su compleja o casi imposible solución. Muy al contrario.

Me gustaría que el Gobierno de mi país mostrase una posición clara y una propuesta que ayude a toda esa gente que busca un nuevo horizonte.

Lo que me mueve a la náusea es la instrumentalización obscena que de este drama hace el veraneante de Doñana, apellidado Sánchez. En esto, como en tantos otros particulares, todo en él es impostura.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor