TODO UN SÍNTOMA

Que Pedro Sánchez no venía a gobernar sino a ser presidente del Gobierno lo dijimos en el minuto uno de su llegada a La Moncloa. Por eso estaba claro que solo convocaría elecciones cuando le viniera bien: ni cuando llegase al poder –como anunció en su moción de censura–, ni tampoco al final de la legislatura, como ha dicho en otras ocasiones. Convocará cuando a él le convenga. Para eso ha puesto a Tezanos en el CIS, que ya anuncia más «transparencia y modernización». Nos vamos a enterar de su modernización.

El caso es que los profesionales de la cosa demoscópica –que aun siguen analizando el buen resultado del PSOE en la última encuesta, con una ventaja de 9,5 puntos sobre PP y Cs, y de 14,3 sobre Podemos– quieren que haya menos cocina y más cambios en el modelo de estimación. ¡Como si Tezanos hubiera llegado al CIS para hacer cambios metodológicos! No señores: está para ilustrar a Sánchez. Y eso hará. Pero hay otro síntoma, al margen de las previsiones del CIS, que hace intuir la proximidad de las elecciones. Y no es ni el máster de Casado, ni la desorientación de Rivera, ni la merma de Iglesias.

El Instituto de Empresa Africa Center, que comenzará su actividad en septiembre, anunció ayer que su primera directora será Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. «Si fuera la mujer de Pablo Casado» estarían hablando de «cohecho impropio», ha dicho una portavoz del PP. Pero este descaro –independientemente de la maldición de los currículums que también le llegará a la presidenta– solo demuestra que Pedro Sánchez se siente tan seguro y fuerte en su situación actual, como para aceptar medidas que pueden afectar a la masa electoral. Es todo un síntoma.

Fernando Rayón ( La Razón )

viñeta de Linda Galmor