Es lo primero que se me ocurrió cuando vi la foto del traidor e ínclito Presidente Sánchez en Kiev. Porque a la cabeza se me vino enseguida lo que Henry Kissinger, aquel Secretario de Estado que llegó a ser más que un Presidente, dijo: que la crisis de “los misiles de Cuba” la ganó Kennedy porque en aquellas fechas, 1961, los misiles de Estados Unidos reunían las 6 características que califican en serio la valía de cada uno de los misiles y la de los rusos no.

Las dijo, sin saber que la historia se iba a repetir, en el transcurso de la conferencia que dio en Madrid el año 1973, y a la que yo asistí personalmente, por los días que asesinaron al Almirante Carrero Blanco. Según kissinger los misiles tienen que ser:

“Have more reach.

 Have more launch security.

Have more safety of weight-pumps.

Have more travel security.

Have more transferability

And have more striking explosion.”

(“Tener más alcance. Tener más seguridad de lanzamiento. Tener más seguridad de peso-bombas. Tener más seguridad de trayecto. Tener más manejabilidad de traslado. Y tener más llamativa explosión.”)

O sea, que Kruchef, el líder comunista de Moscú, no aceptó el desafío de Kennedy ni el chantaje que le hizo el joven Presidente de los Estados Unidos a sabiendas que sus misiles no reunían las condiciones que tenían los americanos.

Y cualquier medio experto en el mundo de hoy ya está pensando que hoy, en contra de lo que sucedía en 1961, es muy posible que sea Rusia la que lleve ventaja sobre los Estados Unidos y sus misiles sean, por tanto, más peligrosos.

Está claro que cuando el Presidente no ha aceptado el chantaje que le está haciendo el ruso Putin, es porque no las tiene todas consigo. Pero lo malo es que quién acepta el chantaje la primera vez, ya está perdido. Hoy te exigen 1.000, mañana 10.000, después 1.000.000, y al resto tu casa, tu mujer y tus hijos.

Por eso, yo pienso, en mi opinión particular, que esta guerra la tienen perdida los aliados, Europa y Estados Unidos, y por lo mismo me parece una locura el viaje del tal Sánchez a Kiev. Naturalmente que hay que estar con las Democracias Occidentales y al lado, hoy, de Ucrania, pero con la pillería suficiente para resguardarse de cara al futuro, como están haciendo otros… porque el futuro, sobre todo de la Unión Europea, depende mucho, por no decir todo, del gas y el petróleo, de Rusia y sus aliados… y más que ninguna nación europea, España. Claro que él dirá aquello de “después de mí, el diluvio”.

Putin no perdonará ni a Estados Unidos, ni a Europa, pero mucho menos a los que más se hayan señalado, teniendo en cuenta que al final, gane o pierda esta guerra, el petróleo y el gas, y con ellos Europa, estarán en sus manos.

Así que, este hombre, también es verdad, que todo lo que hace solo pensando en su permanencia en la Moncloa, no solo es tonto, sino que se ha vuelto loco, loco de atar y con camisa de fuerza. Por eso yo digo que ya no bastará con unas elecciones libres… salvo que el domingo gane en Francia Marine Le Pen.

Julio Merino ( El Correo de España )