TRABAJO

Los datos económicos que manejamos solo mueven al pesimismo y a la melancolía, y eso que hoy es el día del trabajo, del trabajador, su fiesta.

Creo que tenemos poco que celebrar, cuando nos precipitamos a cifras de paro históricas y a caídas del PIB nunca vistas.

Es decir, somos los peores de la clase en las negras estadísticas económicas de la UE. Esta jornada solía ser reivindicativa para los sindicatos.

En medio de la pandemia, no sé muy bien lo que podrían pedir, creo que mucho, pero, como el Gobierno es de los suyos, Sordo y Álvarez, CC.OO y UGT, se harán los mudos.

Pocas cosas son más nobles en el ser humano que la dignidad que otorga el trabajo y la independencia que da el cobro de un salario.

Mejor una sociedad que produce y crece en libertad, que una subvencionada, donde pescan por ti, hasta que un día te avisan de que ya no quedan caladeros, como ocurrió en Cuba o en Venezuela. Libertad incluso para trabajar.

Creo que este Primero de Mayo debería reivindicar el trabajo en libertad, sin duda el territorio más fecundo para progresar.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor