El abuso del «decretazo» se ha convertido en una constante de este Gobierno aprovechando la urgencia de tener que legislar durante el estado de alarma.

En las últimas semanas han sido muchas las informaciones de ABC en las que denunciamos el uso arbitrario del decreto como forma de hurtar debates legislativos al Congreso.

En esta ocasión, el Gobierno está rizando el rizo, y no con una nueva norma en marcha, sino modificando hasta diecisiete veces un mismo decreto en vigor.

Ha ocurrido con uno de los primeros decretos aprobados el año pasado de ayudas a familias, trabajadores y empresas.

Parche sobre parche, Sánchez ha llegado a reformar la misma norma hasta tres veces en un solo mes, lo cual da una perfecta idea de la inseguridad jurídica que genera, del galimatías legislativo que representa, y de la confusión que causa en los sectores afectados, que en este caso son millones de ciudadanos.

Sánchez ha llegado a tal grado de superficialidad gubernativa, que ya no le basta con atar de pies y manos al Congreso, sino que hasta se trampea a sí mismo improvisando.

ABC

viñeta de Linda Galmor