UE: NACIONALISMO ES VENENO

“Los nacionalismos son veneno”. Se ha pronunciado Juncker, presidente de la Comisión Europea, contra el egoísmo carnívoro y genocida. Ha apoyado la postura del Gobierno, ha mostrado el respeto a la Constitución y al Poder Judicial. Desde Salamanca, la Roma chica, la de Fray Luis, les ha enviado un clarísimo mensaje a los nacionalistas mientras se masca un cambio entre vistillas y puñetas. En el Tribunal Supremo, en un acto que recuerda a los que abjuraban ante el Santo Oficio, Carme Forcadell ha acatado la doctrina del 155. Están cambiando, súbitamente, la épica por la prudencia.

A pesar del nuevo estilo, el fiscal del Tribunal Supremo ha pedido prisión incondicional para Forcadell -“ideóloga de la secesión”- y tres miembros de la Mesa, por delito de rebelión. En las últimas horas miembros del Gobierno han sufrido un ataque de nervios por la inesperada postura de la Fiscalía. Estaban en contra del entrullamiento. A ver si es verdad lo de la separación de poderes, porque la jueza Lamela se niega a que salgan del banasto los del Govern.

También hay cambios en la estrategia de los secesionistas. Fuentes cercanas a ellos me informan: “El Govern quiere forzar una negociación. Nadie desea una respuesta dura de Madrid. Puigdemont actúa con un ojo mirando al bloque soberanista y otro a Bruselas. No se quiere hacer nada para provocar al Estado”. Cuando se extrema la tendencia a la autodestrucción en Cataluña, al Gobierno se le ablanda la mano. Quiere que la policía actúe como Cruz Roja y la Judicatura con menos rigor.

El ministro del Interior ha hablado desde el amilanamiento: “Lo primero es la ley, pero hay que tener en cuenta el contexto”. Sobre la huelga salvaje dice: “No era el día para caer en provocaciones”. Fue el día de la bestia, pararon el AVE mostrando niños-escudo. Ciudadanos ya ha anunciado que exigirá al ministro una explicación sobre su tolerancia ante el caos. El Gobierno prefiere que en las elecciones no haya un candidato en la cárcel. Gente del PP comenta: “El Gobierno pide tranquilidad, cuando los españoles lo que exigen es firmeza. Todo lo que sea ceder es un error”. Pero Rajoy no quiere ni porras ni barrotes.

Los de Podemos ven tres mayorías el 2-D: independentista, constitucionalista, transversal-popular. Cuando les digo que ellos esperan la tercera para gobernar, contestan irónicamente: “¿Y por qué no la segunda?”. “Porque -les digo- para vosotros es el bloque monárquico”. “En Cataluña -contraatacan- somos un partido del Estado. Ya sabemos que Albert Rivera es el sucesor que prefiere Aznar, y que es un Gallardón 2.0″. Lo dicen para vacilar mientras esperan un tripartito con los del PSC y Esquerra.

Raúl del Pozo ( El Mundo )