Que tenemos un Gobierno instalado en la tiranía, ni me molesto ya en justificarlo porque cada día está dando muestras suficientes de ello. Es ya demasiado notorio su desprecio por las Cortes y por los Jueces a quienes, para colmo, pretende doblegar sin pudor alguno.

Otro tanto sucede con los medios de comunicación (el denominado “cuarto poder”) a los que “riega” con subvenciones tal y como recientemente puse de manifiesto en un post. Y ya, para colmo, hace y deshace en el Consejo de Trasparencia que es el órgano ante el que se supone que debe rendir cuenta de sus gastos.

 O sea, un Gobierno sin control alguno, ni por la oposición ni por los órganos que tienen el deber de hacerlo, de modo que hace lo que le da la real gana a su antojo. Y así nos va …

Somos de los primeros en casi todo lo negativo (fallecidos, contagios, población en paro, cierres de empresas, y similares) pero como el despotismo suele ser terco, no se rectifica y se vuelve a caer en los mismos erros una y otra vez.

¿Qué se despilfarra el dinero en cosas absurdas y completamente inútiles, en estos momentos (como vienen siendo las ocurrencias de la Ministra de “Igual da”)? Pues no pasa nada. ¿Qué se deterioran nuestras relaciones con Marruecos por unas absurdas declaraciones de nuestro Vicepresidente?.

Pues, tampoco pasa nada. ¿Qué dimite el Ministro más importante ahora (como es el de Sanidad) por puros intereses electorales en Cataluña?2 Pues, tres cuartas de lo mismo … no pasa nada, que para eso están los medios de comunicación “comprados”, para salvar la situación.

Y si a semejante Gobierno no cabe tildarle de despótico, no sé cómo podría ser calificado (aunque me temo que, en cualquier caso, fuera de los cánones del Estado de Derecho).

José Luis Villar ( El correo de España )