UN INFORME FRAUDULENTO

Al menos de cara al escaparate internacional, el Gobierno parece dispuesto a combatir el falaz relato independentista que busca pervertir la palabra libertad para ocultar un ataque a nuestro Estado de derecho.

España ha solicitado a la ONU que actúe contra varios expertos de un grupo de trabajo de la organización que exige a Sánchez la libertad e indemnización de Junqueras y los Jordis por ser privados de ella «arbitrariamente».

El informe, de parte, es una grave afrenta a nuestro país. La petición no solo cuestiona la división de poderes sino que acusa de parcial a la Justicia española, pidiendo que se la investigue.

Si no se tratase del membrete de la ONU, tal acusación resultaría jocosa, pues dicho grupo asume las tesis independentistasy, yendo más allá, asegura que el referéndum del 1-O está amparado por la Constitución.

Como colofón de la astracanada, sus autores tienen vínculos estrechos con abogados separatistas.

El Mundo