Escribo desde Zaragoza, y con la indignación que hierve en mi sangre.

El pasado jueves, día 21, y a las dieciocho horas, un musulmán de 26 años, irrumpe en la Basílica Catedral del Pilar de Zaragoza (la entrada es libre), con un Corán en la mano, y se dirige al Altar Mayor, dónde estaba celebrando la Sagrada Misa el Deán – Presidente del Cabildo Metropolitano, don Joaquín Aguilar Balaguer.

Copio del Heraldo de Aragón, del día 22: “El hombre, que llegó a interrumpir brevemente la ceremonia, voceó su intención de subirse a una de las torres del templo para anunciar el islam, pero fue rápidamente reducido por uno de los vigilantes jurados de la basílica, que lo sacó al exterior para que no interrumpiera la ceremonia”.

Rápidamente llegó una dotación de la Policía Nacional, que procedió a su detención, no sin antes intentar huir, a la carrera.

Durmió en los calabozos de la policía, y al día siguiente, viernes, fue puesto en libertad, no sin antes imputarle sendos delitos, uno contra los sentimientos religiosos, y otro de resistencia a los agentes de la autoridad, al pretender huir, y resistirse a su detención.

Obviamente, se negó a declarar, faltaría más, y tras ser examinado por el médico forense, éste dictaminó que, “aparentemente, no padece ningún trastorno mental”.

Vamos, que sabía perfectamente lo que hacía y, por lo tanto, es responsable de sus actos.

En el interior del templo vociferó que los asistentes a la Misa eran “unos infieles”, y que “Vuestro Dios es falso”.

El citado individuo Zakariae M., es natural de Marruecos, y ya ha sido detenido en tres ocasiones anteriores, pese a su juventud, según informa el Heraldo de Aragón.

Una en 2015, por lesiones, y otras dos en 2016, por amenazas.

Y una noticia sorprendente: “En su historial no figura nada que lo relacione con actividades radicales islamistas”.

¡Pues menos mal!.

Con lo bien que estaría en su país, previa expulsión de España, y que lo “disfruten” ellos…

Excuso decirles que los medios de comunicación  progres han silenciado estos hechos.

Y que la PSOE y Hundidas Podemos, abogan por suprimir los delitos contra los sentimientos religiosos del Código Penal, de forma que se pueda interrumpir o violentar los templos, actos religiosos, etc., sin penalización alguna.

¡Barra libre para el Islam!

(Lo triste del caso, es que muchos “católicos”, y botontos,  siguen votando a esos partidos y partidas…).

Ramiro Grau Morancho ( El Correo de España )