UN NEGOCIO EN LA ENTREPIERNA

Como todo el mundo sabe, “la Lole tenía un conejo chiquitito y juguetón, y a los 18 años a su novio se lo dio. Y el novio que era hortelano y que cultivaba coles, guardaba los tronchos gordos pal conejo de la Lole”.

Y esa verdad tan enorme, tan grande como la catedral de Burgos, ha sido recogida en bellísimas palabras por una señora de Podemos llamada Sonia Vivas, que es la concejala de Justicia Social, Feminismo y LGTBI en el Ayuntamiento de Palma de Mallorca, la cual, desde la sede de su Consistorio, ha asegurado en una comparecencia pública lo siguiente:

<<En España existe la prostitución porque a las mujeres, desde pequeñas, nos enseñan que tenemos un negocio entre las piernas. Y esto, que suena tan mal, es la realidad que nos enseñan: que siempre tenemos “esa” salida, y que siempre “eso” está sobre la mesa, y que se puede utilizar para ganar dinero. Y “eso”, que forma parte de este sistema, es la consigna con la que nos vamos educando>>.

Bien, Sonia, bien. He comprendido que tus palabras se encuadran en una radical denuncia de la prostitución femenina, una condena que yo comparto plenamente. Pero para realizar esa condena no hacía falta que llamases putas a todas las españolas. Y ya puestos a insultar… vamos a ello:

1-Mira, Sonia. Esa “educación en el negocio de la entrepierna” a la que tú te refieres será “la consigna” con la que te habrán educado a ti, con la que te habrán criado tus padres. Mi mujer y yo, en nuestra casa, nunca hemos educado a nuestra hija para ser puta, ni le hemos hablado jamás de que “lleva un negocio” en el coño para hacer dinero fácil. Ese será tu caso, o tu problema personal, no lo pongo en duda. Pero no el del 99,999% de la gente mentalmente sana de este país, contando a Podemos.

2-“La consigna con la que nos vamos educando”, amiga Sonia, no es ya “que tenemos un negocio entre las piernas”, sino “que tenemos un negocio afiliándonos a Podemos”; y más todavía si ocupamos un inútil carguito de concejala de Justicia Social, Feminismo y LGTBI en el Ayuntamiento de Mallorca desde donde insultar a las mujeres. Bueno, a las mujeres y a sus putas madres, que seguramente, según tú, tendrían también otro negocio en su conejo. Como la Lole.

3-Mira, Sonia. Has llamado puta a mi madre, puta a mi mujer, puta a mi hija, puta a mi sobrina, puta a mi suegra, y puta a mi tía la monja. O educadas para putas. O potencialmente putas, que viene a ser lo mismo. Pues te equivocas. Y la prueba de que te equivocas es bien fácil: ellas son (o han sido) espléndidas mujeres. Y tú, en cambio, militas en Podemos. Con eso lo digo todo. No hay más preguntas, señoría.

4-Y por último, Sonia, un consejo. En vez de contarnos chuminadas sobre los chuminos, ponte seriamente a investigar los 15 casos de prostitución de niñas menores de edad acogidas y custodiadas por las autoridades de Mallorca. Son 15 indefensas niñas al cuidado de vosotros, de Podemos y del Partido Socialista, que sois quienes gobernáis en Baleares, y los «dueños» de las casas de acogida desde donde se fugaban esas niñas para, según tú, “hacer negocio con la entrepierna”.

Porque la responsabilidad de que no se fugasen de sus casas de acogida era de Podemos y del Partido Socialista, que sois quienes mandáis en las islas, y quienes, por cierto, habéis impedido una Comisión Parlamentaria para investigar los hechos.

Eres una cínica, Sonia. Y una “desahogá”. Y todo por un carguito, mujer. Por un triste carguito de nada.

Y me despido de ti deseándote dos cosas:

1-Que no dejes nunca la medicación. Abandonar un tratamiento bruscamente causa alucinaciones.

2-Que nunca te vea yo dando charlas de sexualidad en el Colegio de mis nietos. Como te vea, te corro a gorrazos.

Cagoentó.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.
Médico y escritor malagueño.