UN PICHA EN FLANDES

No sé si será más dura la caída de los jefes indepes, según el erudito fiscal Maza. Pero más baja, imposible. El secretario de Estado de Migración y Asilo, Theo Francken, ilustre xenófobo del partido independentista flamenco N-VA, estrella ascendente entre los partidarios de la mano dura (identificó para la dictadura de Sudán a unos refugiados de ese país que malvivían en Bruselas), sugirió anteayer que el ex presidente catalán podría solicitar asilo político en el país plano.

Y allá que han ido raudos Puigdemont y cinco magníficos ex consellers. Parece improbable que los asilen, si bien Bélgica fue santuario etarra en los 80 y 90 y nadie le tosió. Pero no se descarta que algún ‘eurorrata’ afín les facilite escondrijo, mejillones & fritas… hasta el 22-D. Por lo menos.

Tadeu ( El Mundo )