UN RING PARA AZNAR Y PABLO

Un tuitero criticó la manera de vestir de Pablo Iglesias y la talla de sus chaquetas; el líder de Podemos entró al trapo aconsejando al espontáneo de las redes que si se ocupara más de la ortografía que de sus americanas, nos iría mejor.

Hasta ahora, Pablo había mantenido un sofisticado desaliño de descamisado, pensando que los primeros descamisados no fueron los peronistas, sino los jacobinos, los que no llevaban los calzones de los aristócratas, sino camisas carmañolas y gorros frigios. Pablo Iglesias cuidó el hábito cuando se hizo timonel e iba y venía a los palacios con camisas y pantalones vaqueros, en plan sans culotte, sin taparse la coleta.

Ayer cambió de atuendo para enfrentarse a la pelea parlamentaria más grande que vio la legislatura en San Jerónimo. Se presentó en el ring que investiga la financiación irregular del PP vestido con una amplia americana azul y una camiseta de blouson noir. En el choque, frente a todo pronóstico, el radical, agresivo, demoledor, cáustico fue el ex presidente; el moderado e institucional fue Pablo Iglesias.

 Con dos cojones, Aznar negó la caja B, los sobresueldos en negro, las amistades peligrosas; en vez de retroceder y taparse el hígado, contraatacó con fiereza. Caricaturizó a Iglesias como un tipo no fiable: «Es usted un peligro para la democracia». No se arrepintió de nada.

Pablo interpretó el papel de un estadista fingido, utilizando la mayéutica para descubrir las contradicciones de su adversario. «Aznar -dijo después de la riña Juan Carlos Monedero– estuvo en plan matoncillo, sembrando basura». Jesús Montero, otro dirigente de Podemos, se preguntaba: «¿Quién fue un ultrasur y quién un ultranorte? ¿Quién, con respeto y responsabilidad, defendió la dignidad de nuestra patria y de la Presidencia del Gobierno de España?».

 Pablo Casado me dijo minutos después de la refriega: «Aznar ha dado un repaso al adversario. El PP asume su pasado con orgullo, aunque miremos más al porvenir». Un amigo de Aznar resume: «Ha estado espectacular. Le ha tomado el pelo al Coletas«. Le contesto que no es eso lo que se lee en las redes y en los medios. «El mapa de medios -responde- es el que ha dejado Soraya. Ahora mismo el PP está indefenso mediáticamente».

Según el propio Iglesias, «Aznar entró como ex presidente y salió como jefe de los corruptos». Fue duelo sin aniquilamiento, puro floreo parlamentario. Cada uno quería noquear al otro y al final hubo combate nulo. Pablo se puso la casaca de copríncipe y le estaba justa. Mi fuente de Podemos teme que empezará la crisis si fracasan los Presupuestos de 2019. «Entonces Pedro acusará a Pablo de haber pedido la luna».

Raúl del Pozo ( El Mundo )