UN VOTO

Tan solo un voto separa a Sánchez del infierno o la gloria. No teman, no va a ocurrir, no habrá ningún parlamentario socialista que abandone la disciplina.

Ya no hay valientes en el Congreso, como en su día hizo Paco Vázquez con la ley del Aborto, o la propia Meritxell Batet con la cuestión catalana.

Nadie quiere quince minutos de gloria y una eternidad en el ostracismo. La culpa de esos miedos, la carencia de políticos valientes, nace de la partitocracia que nos gobierna.

La opinión pública, la ciudadanía está marginada y así tenemos a las oligarquías de los partidos conspirando contra la propia democracia. Es decir, contra los ciudadanos.

No tengo duda alguna de que la mayoría de los votantes socialistas están horrorizados con la laxa moral de Sánchez. Así que la próxima vez que le toque votar, hágalo.

Un solo voto, el suyo, puede ser trascendental. Ese voto que baila de un lado al otro del hemiciclo es la metáfora que evidencia la victoria débil e insuficiente del PSOE.

Pudo buscar el apoyo de los constitucionalistas. No creo que hubiese sido más costoso que el obtenido de los independentistas y filoetarras.

El Astrolabio ( ABC )