UNA DEMAGOGIA INSOPORTABLE

La definición que hace la Real Academia de la palabra demagogia es ésta: «Degeneración de la democracia consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder». Tristemente impregnó ayer hasta un nivel insoportable el que debía ser el principal debate de la Legislatura junto a la cuestión de Cataluña, puesto que se trata de aclarar cuánto van a ganar en los años que les quedan de vida los 10 millones de pensionistas actuales y a lo que pueden aspirar en su retiro los 19 millones de trabajadores actuales. Es muy preocupante el nivel exhibido ayer por nuestros dirigentes políticos ante un reto tan esencial como es el de las pensiones.

El Oscar lo alcanzó Pablo Iglesias. Mariano Rajoy le acusó de «llevar a la quiebra a España» con sus propuestas al encerrar un gasto de más de 60.000 millones y el líder de Podemos no pareció incómodo ante un reproche tan grave e inhabilitante. Al contrario, replicó que como también ha costado el rescate a la banca 60.000 millones, se puede deducir que Rajoy ha llevado a la bancarrota el sistema de pensiones. Como si no rescatar y dejar quebrar a la mitad del sector financiero español no hubiera supuesto pérdida para el Estado. Por supuesto que sí y habría sido estratosféricamente superior. Iglesias también alegó que con los 2.000 millones de otro rescate, el de las autopistas, se paga la revalorización de las pensiones con el IPC este año. Aunque fuera cierto, no va a haber más autopistas para rescatar en 2019, 2020… ¿Sólo quiere subir pensiones en año preelectoral?

El podemita sí acertó en pedir a Rajoy que sea más sensible al menos en el tono con los jubilados que se manifiestan: «Más respeto a las madres y a los padres, a las abuelas y a los abuelos que trajeron la democracia».

Sería injusto además acusar sólo a Iglesias de demagogia. Quién más quién menos, el resto de grandes líderes también jugaron con las pensiones sin mostrar voluntad real para un pacto de Estado imprescindible. Margarita Robles rozó el nivel de Iglesias al pedir, por ejemplo, «derogar la reforma de pensiones de 2013» cuando fue mucho más dura la del PSOE de 2011. No se puede renegar de subir las pensiones un 0,25% y defender a la vez una reforma -votada por Sánchez– que recorta ya un 10% las nuevas pensiones y que fuerza a los españoles a trabajar hasta los 67.

Rajoy dio cifras tan dolorosas como reales sobre la situación de la Seguridad Social, pero no se presentó como el líder que logrará el gran acuerdo Al revés, aprovechó el Pisuerga de que necesita aliados para los Presupuestos para encerrar ahí sus concesiones de subida de pensiones mínimas y de viudedad. O se le apoya, o se privará a jubilados de más dinero.

Albert Rivera se quejó de que creciendo la economía al 3% «la hucha de las pensiones sigue vacía». ¡Pero cómo dotarla mientras la Seguridad Social tiene 18.000 millones de agujero que amenaza con ser crónico! Hay que resetear el debate y empezar de nuevo.

Carlos Segovia ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor