UNA HUELGA TONTA

Alguien en el sector del taxi de Madrid se está equivocando en el cálculo con este paro indefinido con el que zahieren a los ciudadanos. Me atrevería a decir que es la huelga más tonta que recuerdo.

Llevan una semana sin facturar, es decir, perdiendo dinero; cada día que pasa su competencia gana más clientes; y han logrado enfadar absolutamente a toda la ciudadanía, a la que en muchos casos impiden o dificultan su legítimo trabajo; y para colmo, nos tienen totalmente desasistidos a quienes somos sus usuarios habituales.

Es difícil sumar más despropósitos en una acción que se dice justa. Así, se lo aseguro, no defienden al taxi. Al contrario, aceleran su desaparición. Todos sufrimos, de una u otra manera, la economía que nace de la digitalización de la sociedad.

Es imparable su avance. Solo aquellos que sepan adaptarse ganarán el futuro. Los taxistas de Madrid se empeñan en no apostar por el futuro, mientras dilapidan su presente.

Solo espero que hoy cien o doscientos taxistas valientes comiencen a circular libremente por las calles de la capital, para que de una forma espontánea y natural terminen con la huelga más tonta que se recuerda.

El Astrolabio ( ABC )