UNA LEY CONTRA LA MITAD DE ESPAÑA

Con frecuencia se escucha a los pedagogos decir que a los alumnos hay que enseñarles a pensar, a dudar, a cuestionarse cosas, pero nunca enseñarles qué pensar ni imponerles ideas.

Desgraciadamente, en esta materia educativa, tan necesaria de un amplio consenso social, la izquierda vuelve, como la mula, al trigo. Gran parte de lo que padecemos ahora tiene que ver con la endeble educación de los últimos tiempos.

Estamos padeciendo los restos de los restos del zapaterismo, que consiste en un viaje a la izquierda de la nada. En España, desde 1970, solo ha habido dos modelos educativos.

El que puso en marcha Villar Palasí y que hizo millonarios a los dueños de Santillana y la reforma de Maravall y Rubalcaba.

Desde entonces estamos con variaciones sobre el mismo tema, sin que la derecha social de este país, al menos la mitad de la población, pueda haber contribuido mínimamente con alguna idea en algo tan trascendental como es la educación en la vida de las personas.

Aprovechar el estado de alarma para presentar un proyecto que agrede a la mitad de la sociedad es sencillamente un insulto a la democracia.

El Astrolabio ( ABC )