La ética es una virtud individual no colectiva y por eso cuando algún pobre hombre afirma que un grupo político o ideológico representa los valores de honestidad y bien hacer de una sociedad está atribuyéndole a un colectivo de personas unas cualidades que es imposible demostrar que posean porque en todo grupo hay listos y tontos, valientes y cobardes,  justos y ladrones o tolerantes y odiadores.

Pero esa creencia sobre la bondad o la maldad colectiva  en virtud de la ideología del  grupo es posible porque la estupidez se cotiza más que la inteligencia y  el sectarismo se ve como un valor defensivo entre la gente que desperdicia las escasas oportunidades que le ofrece su capacidad de raciocinio.

Las redes sociales  pueden utilizarse para compartir  alguna reflexión medianamente seria o  como basurero de los odios y complejos de quienes arrastran el trauma de una frustración no superada.  Por eso solo  hay que tenerlas en cuenta como expresión de un estado de ánimo, y  bajo ese prisma contaré la siguiente frase que leí ayer escrita en facebook..

La condena a Jose Antonio Griñán por el caso de los ERES de Andalucía ha sido posible porque los jueces de este país son unos mandados de la derechona fascista.

Resulta muy aburrido tener que explicar obviedades a los más irracionales y hooligans del lugar,  y como yo escribo para personas inteligentes y reflexivas diré que este país imperfecto que sobrevive a gobiernos corruptos, Presidentes mentirosos y jueces politizados, tanto en la derecha como en la izquierda, funciona con una cierta normalidad interrumpida por los excesos de unos políticos que no nos merecemos, pero los ciudadanos deberíamos mantener una cierta dignidad e inteligencia en nuestras reflexiones, aunque a los más exaltados se les nuble la razón.

Por no condicionar la posterior reflexión no citaré al autor de esta frase pero hubo alguien que ante uno de los primeros casos de corrupción política conocidos dijo:   Ya era hora que robaran los nuestros .

Aprovecho para afirmar que conozco a Jose Antonio Griñán y lamento la situación en la que se encuentra.

Diego Armario