URGE DEPURAR LA STASI CATALANA DE LOS MOSSOS

Los Mossos d’Esquadra dejaron de comportarse como un cuerpo de seguridad de un Estado democrático para erigirse en policía política al servicio de la ideología nacionalista en el poder. La lista de políticos espiados no deja de crecer, desde Alicia Sánchez Camacho a Albert Rivera. Pero el principal objetivo de esta suerte de Stasi catalana no era otro que el ministro del Interior entonces, Jorge Fernández Díaz. El hallazgo del operativo que le vigilaba tuvo lugar entre 2014 y 2015.

Los Mossos disponían de material técnico para interceptar comunicaciones sin orden judicial, desplegaban furgonetas de escuchas frente a los domicilios de los objetivos e incluso destacaron en Madrid a agentes en funciones de espía. Confidentes infiltrados en los Mossos elaboraron una relación de mandos que debían ser “neutralizados en caso de intervención del Gobierno por su lealtad manifiesta al movimiento independentista”. Entre ellos figuran Josep Lluís Trapero y el actual jefe, Ferran López.

Ante estas informaciones publicadas en EL MUNDO, nos preguntamos por qué el Gobierno pese a lo que sabía confió en los Mossos para impedir el referéndum ilegal del 1 de octubre, y por qué López sigue al frente del Cuerpo con el 155 en vigor. ¿Por qué?

El Mundo