Las graves denuncias ante el juez del ex jefe del equipo jurídico de Podemos, José Manuel Calvente, podrían suponer un giro inesperado en la investigación de las supuestas prácticas criminales de la dirección del partido en el caso Dina.

Calvente confesó ser víctima de lo que denominó como «la guerrilla de Podemos», un grupo organizado con personas a sueldo dedicado a poner en marcha campañas de presión, acoso, incitación al odio, hostigamiento y amenazas contra sus «enemigos», esto es, jueces que llevan a cabo investigaciones sobre la financiación irregular del partido, periodistas incómodos o personas como él que denuncian unos métodos casi mafiosos de actuación política.

No es extraño, por tanto, que Manuel García Castellón dedujera testimonio de esa parte de la declaración de Calvente, ya que las prácticas reveladas por éste se acercan a la figura delictiva de la «organización criminal», tal y como se define en el artículo 570 bis del Código Penal.

Haría bien la Fiscalía en investigar cuanto antes esta gravísima denuncia que Calvente personaliza en Pablo IglesiasIrene MonteroRafael Mayoral y Juanma del Olmo.

El ex abogado de Podemos especificó al juez algunas de las amenazadas recibidas en los últimas semanas, que no solo atentan contra su rectitud moral, sino contra su integridad física.

Razones de sobra para que se le proporcione la protección necesaria.

El Mundo