El Gobierno de Sánchez tiene un secretario de estado de Comunicación con el mandato de incomunicar. El sucesor de Redondo y Oliver, por nombre Francesc Vallès, en lugar de corregir los errores, los excesos, las faltas del gurú, se propone engrandecer su detestable legado: todo aquello de no contestar a los periodistas, o seleccionar las preguntas de los periodistas, o mentir a los periodistas.

Hasta eso les parece poco; no acaba de funcionar. ¿Qué hacer, entonces? Sencillo, dejar de convocar a los medios que hacen las preguntas equivocadas, que son aquellas preguntas que incomodan el buen criterio del señor Vallès.

Si ABC no va a las sesiones informativas de Moncloa tampoco puede importunar.

Por eso ABC ha sido vetado y no estamos ante un descuido, sino ante una fina selección en la que también están incluidos la Cope, Onda Cero, Es Radio, El Mundo, La Razón y otros.

Lo que en realidad supone vetar a los millones de lectores y oyentes que esperan las respuestas que el Gobierno oculta.

Julián Quirós ( ABC )