VAMOS CON RETRASO

Con el retraso que viene siendo habitual en él, y en medio de la cacerolada que le dispensó la ciudadanía a esa misma hora, Sánchez compareció ayer en uno de los momentos de mayor audiencia televisiva de la semana.

Da la impresión de que se quiere hacer un aprovechamiento mediático de la crisis, mientras comprobamos cómo el Gobierno va siempre con retraso. «Se hará lo que haga falta, cuando haga falta y donde haga falta», menos los tests que no llegan, las batas que no aparecen, las mascarillas que tienen que ser aportadas por las empresas privadas o los respiradores que no alcanzan.

Paralelamente, para demostrar la pasión por la demora, el comité científico se constituye una semana más tarde de lo anunciado. Instrumentalizar y reprochar todo este catálogo de retrasos sería una obscenidad.

Es cierto que la izquierda no actuó con lealtad en otras crisis. Ya habrá tiempo de censurar. Ahora toca unir fuerzas, aunque Sánchez no tenga la virtud de convocar unanimidades.

Ayuso y Almeida van por delante de él en Madrid. Tarde, Sánchez, muy tarde.

El Astrolabio ( ABC )

viñeta de Linda Galmor