VENEZUELA, EN SITUACIÓN DE EMERGENCIA

Venezuela amaneció ayer con la frustración por el hecho de que la dictadura lograra bloquear el sábado, mediante el uso de la fuerza bruta, el acceso de laayuda humanitaria internacional. La represión chavista causó al menos cuatro muertos y decenas de heridos.

Pero Maduro no pudo evitar importantes síntomas de la descomposición de su régimen. Por un lado, las mareas de venezolanos movilizadas desbordaron las previsiones más optimistas. Y, por otro, la deserción de más de 60 soldados y de varios mandos militares en apenas unas horas refleja la progresiva pérdida de apoyos de la tiranía en el estamento militar, hoy su único sostén junto a toda una legión de paramilitares cubanos.

La narcodictadura bolivariana tiene secuestrado al país y estaría cometiendo un crimen de lesa humanidad al impedir la entrada de medicinas y alimentos, a pesar de que las ONG alertan de que 300.000 personas están en riesgo de muerte.

Por ello se justifica que el presidente encargado Juan Guaidó reclame a la comunidad internacional que baraje «todas las opciones». No se puede descartar algún tipo de intervención humanitaria, por más que Borrell se apresurara ayer a ponerse la venda antes de la herida cerrándose a estudiar la situación como es debido.

El Mundo