En un acto intolerable e intolerante, hace dos días la Ertzaintza o policía autonómica vasca ha maltratado y agredido como se ve en estas imágenes a Cake Minuesa.

El periodista pretendía expresar su opinión desfavorable (que es la de la gran mayoría de los españoles) al traspaso de la competencia en prisiones al gobierno regional vasco, que ha llevado a cabo Pedro Sánchez, con la evidente intención de facilitar la puesta en libertad de los presos etarras, incluyendo a los que tienen largas condenas por asesinato, a cambio de que Bildu y ERC sigan apoyando a su Gobierno.

Es una nueva humillación a las víctimas de ETA y a la dignidad de España, por parte de Pedro Sánchez, quién de paso, obliga a los funcionarios de Prisiones en Vascongadas, entregados como si fueran muebles, a someterse al PNV y presumiblemente, a aprender vascuence (como pasó en Cataluña).

Cake intentaba expresar con respeto pero con claridad su opinión disconforme al ministro Iceta, que visitaba Bilbao, cuando se vio acorralado, zarandeado y apartado a empujones, con malos modos y chulería, por los ertzainas que formaban un cordón de seguridad para proteger a tan ilustre autoridad; el mismo Iceta que hace dos años declaraba que su objetivo en 10 años es un referéndum legal de independencia en Cataluña.

Los agentes vascos han maltratado, de una manera vergonzosa, a Cake Minuesa, que tenía acreditada legalmente su condición de periodista, como se ve en el vídeo y con un tono de chulería expresado con acento vasco que no deja de estremecer por los recuerdos que trae.

Cake recibió incluso un rodillazo y agresiones verbales diversas. Y la impresión que da claramente es que el trato recibido por Minuesa habría sido mucho peor si no hubieran visto que toda la escena estaba siendo grabada. ¿Considerarán estos agentes que los españoles son seres inferiores racialmente, como decía Sabino Arana?

Parece que estos ertzainas olvidan que sus generosos sueldos, muy superiores a los de los miembros de la Guardia Civil y la Policía Nacional, son sufragados íntegramente por los contribuyentes españoles, incluyendo las víctimas de esos asesinos que van a beneficiarse de este traspaso.

Desde aquí queremos trasladar nuestra solidaridad a la víctima de esta agresión supremacista del nacionalismo vasco, Cake Minuesa, honrado y valiente periodista, quién por otra parte ya ha demostrado en ocasiones anteriores, que no le arredra el acento vasco ni encararse con terroristas etarras para conminarles a pedir perdón por sus crímenes.

Javier Navascués ( El Correo de España )