VIABILIDAD

Ya legislan y toman decisiones sólo para una parte de la sociedad. Como en su día Zapatero. Todo terminó con el mayor empobrecimiento de las clases medias, que siguen siendo las grandes olvidadas tanto del PP como del PSOE.

¿Quién se va a oponer a que el salario mínimo suba? Nadie. Pero ellos son especialistas en levantar cortinas de humo: los restos de Franco, la Mezquita de Córdoba y ahora el salario mínimo.

Detrás de todo ello está la acción más perversa que recordamos en esta democracia, que es llevarse por delante los consensos y los contrapesos democráticos, despreciando a la otra mitad de España. Ni Sánchez ni Iglesias quieren elecciones.

Están encantados de gobernar a pesar de no ganar el veredicto de la ciudadanía. Efectivamente, están sembrando la semilla de la fragilidad del Estado del bienestar. La experiencia y Europa ya nos dijeron que la clave no es gastar más en clientelismo, sino en hacer viable ese bienestar.

El Astrolabio ( ABC )