VIAJE AL FIB: ABUSO DEL AVIÓN PRESIDENCIAL

El uso que hizo Pedro Sánchez del avión presidencial para asistir a un concierto en el Festival Internacional de Benicàssim (FIB), en Castellón, es un ejemplo de hipocresía política. Sánchez se hartó en la oposición de exigir ejemplaridad al resto de líderes políticos.

Ahora, en cambio, no tiene inconviente en desplazarse con su familia a un concierto usando como excusa una fugaz reunión con el presidente valenciano, Ximo Puig.

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, adujo ayer que Sánchez “tuvo agenda cultural de noche”. Se trata de un subterfugio ridículo.

Porque, siendo comprensible el hecho de que el presidente disponga de vida privada, lo que resulta inadmisible es abusar de los bienes públicos. Sánchez debe rectificar y pedir disculpas.

El Mundo